
Mudarse ya es bastante estresante como para que al final te quedes sin la fianza. En Cádiz y Jerez, donde muchos pisos se alquilan a estudiantes, a familias que cambian de barrio o a trabajadores que se trasladan por temporadas, las discusiones al entregar las llaves se repiten cada verano y cada septiembre. Y en muchas de ellas el motivo no es un desperfecto, sino algo mucho más sencillo: el piso no estaba limpio.
La buena noticia es que la limpieza es la parte que depende totalmente de ti. Si dejas la vivienda como te la entregaron, o mejor, le quitas al propietario el argumento más habitual para descontar dinero. En esta guía te contamos qué revisar, en qué orden limpiar y cómo documentar la entrega.
Qué dice la ley sobre la fianza
En los alquileres de vivienda, la Ley de Arrendamientos Urbanos fija una fianza de una mensualidad de renta. Al terminar el contrato, el propietario debe devolverla en el plazo de un mes desde la entrega de llaves; si no lo hace, la cantidad pendiente genera el interés legal.
El propietario puede descontar de la fianza lo que se deba, como recibos pendientes de suministros, y el coste de reparar los daños o de dejar la vivienda en el estado en que se entregó. El desgaste lógico del paso del tiempo, como una pintura algo apagada tras varios años, no suele considerarse daño. La suciedad acumulada, la grasa en la cocina o la cal en los baños sí son motivos frecuentes de descuento, porque suponen pagar una limpieza.
Antes de empezar, relee tu contrato y busca el inventario o las fotos de la entrada. Ese es el estado al que tienes que devolver la vivienda.
Antes de limpiar: vacía, repara y organiza
- Saca todas tus cosas primero. Limpiar con cajas por medio obliga a repetir el trabajo.
- Pequeñas reparaciones: tapa los agujeros de tacos y alcayatas con masilla, cambia las bombillas fundidas y ajusta tiradores o bisagras sueltos.
- Reúne el material: desengrasante, antical, limpiacristales, lavavajillas, bicarbonato, paños de microfibra, estropajo que no raye, fregona, aspiradora y una escalera.
- Trabaja de arriba abajo y de dentro hacia fuera: techos y altillos primero, suelos al final, y la estancia de la puerta de salida la última.
Cocina: la estancia que más fianzas cuesta

Es donde más se nota la falta de limpieza y donde los propietarios más se fijan.
- Campana extractora. Desmonta los filtros y déjalos en remojo en agua muy caliente con lavavajillas y bicarbonato, o mételos en el lavavajillas si son metálicos. Limpia la carcasa por dentro y por fuera.
- Horno. Una pasta de bicarbonato y agua aplicada la noche anterior ablanda la grasa quemada. Por la mañana se retira con una rasqueta de plástico y un paño húmedo. No olvides las bandejas, las rejillas y el cristal de la puerta.
- Placa. Vitrocerámica con rasqueta y producto específico; fuegos de gas desmontados y desengrasados.
- Nevera y congelador. Vacíos, descongelados, limpios con agua y bicarbonato, secos y con la puerta entreabierta.
- Armarios. Por dentro y por fuera, incluidos los cantos de las puertas, donde se acumula la grasa.
- Azulejos y juntas de la zona de cocción, fregadero, grifo sin cal y electrodomésticos por fuera.
Baños: cal, juntas y moho
- Cal en grifos, mampara y plato de ducha: vinagre caliente o antical, dejando actuar unos minutos antes de frotar.
- Juntas y silicona: si hay moho, trátalo como explicamos en nuestra guía sobre humedad y moho en casa. Una silicona negra por dentro no se limpia: se cambia, y es barato.
- Inodoro completo, incluida la base, las bisagras de la tapa y detrás.
- Espejos, armarios y rejilla del extractor.
- Desagües: retira pelos del plato de ducha y del lavabo; un atasco al entrar el siguiente inquilino es una reclamación segura.
Dormitorios, salón y el resto de la casa
- Armarios empotrados por dentro, baldas y barras.
- Puertas, marcos, interruptores y enchufes: las huellas y marcas alrededor de los interruptores son de lo primero que se ve.
- Ventanas y cristales por dentro y, si se puede de forma segura, por fuera. En Cádiz, con el salitre, los cristales sucios dan una sensación de abandono inmediata.
- Carriles de ventanas y puertas correderas, que acumulan arena y polvo.
- Persianas, rodapiés y radiadores.
- Paredes: una esponja de melamina quita muchas marcas sin tener que pintar. Prueba antes en una zona poco visible.
- Terraza o balcón: barrida y fregada, sin macetas ni restos.
- Suelos aspirados y fregados al final, empezando por la habitación más alejada de la puerta.
Si el piso tenía sofá o colchón del propietario y han quedado manchas, una limpieza de tapicerías a domicilio suele salir más barata que el descuento por sustituirlos.
Documenta la entrega de llaves

La limpieza sirve de poco si luego no puedes demostrarla.
- Haz fotos y vídeo de cada estancia al terminar, con buena luz, incluidos el interior del horno, la nevera, los armarios y los baños. Que se vea la fecha.
- Compara con las fotos de entrada o con el inventario del contrato.
- Lee los contadores de luz, agua y gas y fotografíalos.
- Pide que la entrega de llaves se haga en persona y que quede por escrito, aunque sea un mensaje, en qué estado se recibe la vivienda.
- Entrega todas las llaves y mandos, incluidos los del portal, el garaje o el trastero.
Errores que salen caros
- Dejar la limpieza para el mismo día de la entrega, con prisas y sin tiempo para repasar.
- Usar productos agresivos en superficies delicadas: lejía en encimeras de piedra natural, estropajos metálicos en vitrocerámica o acero, o ácidos en suelos de mármol.
- Olvidar lo que no se ve: encima de los armarios de la cocina, detrás de la nevera, dentro del horno y los filtros de la campana.
- No revisar el contrato, que a veces incluye condiciones concretas de limpieza o pintura.
Si eres propietario: prepara el piso para el siguiente inquilino
La limpieza de salida también interesa al propietario. Un piso que se enseña limpio se alquila antes y a mejor precio, y un inventario con fotos claras evita discusiones al final del siguiente contrato.
- Revisa el piso con el inquilino saliente y compara con el inventario de entrada antes de decidir si hay que descontar algo.
- Limpieza a fondo antes de enseñarlo: cocina, baños, cristales y armarios son lo que más miran los interesados.
- Pequeñas reparaciones y pintura si hace falta, antes de la limpieza final.
- Nuevo inventario con fotos fechadas para el siguiente inquilino.
- Revisión de electrodomésticos, desagües y persianas para evitar incidencias en las primeras semanas.
Si prefieres que lo hagamos nosotros
Entre la mudanza, el trabajo y el nuevo piso, muchos inquilinos no tienen una mañana libre para dedicarla a limpiar el anterior. En Hola Limpio hacemos limpiezas de fin de alquiler y de entrada a vivienda en Cádiz capital, Jerez, Puerto Real y El Puerto de Santa María, con especial atención a cocina y baños, y te enviamos fotos del resultado para que las tengas en la entrega de llaves.
También trabajamos para propietarios que necesitan dejar el piso listo para el siguiente inquilino. Es parte de nuestro servicio de limpieza de viviendas particulares. Escríbenos con los metros y el estado del piso y te damos presupuesto sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Pueden descontarme de la fianza por dejar el piso sucio?
Sí. El propietario puede descontar de la fianza el coste de devolver la vivienda al estado en que se entregó, y la suciedad es uno de los motivos más habituales. Por eso conviene dejarla limpia y documentarlo con fotos el día de la entrega de llaves.
¿Cuánto tiempo tiene el propietario para devolver la fianza?
La Ley de Arrendamientos Urbanos establece un mes desde la entrega de llaves. Si pasa ese plazo sin devolverla, la cantidad pendiente genera el interés legal. Revisa también lo que diga tu contrato sobre el estado de entrega.
¿Cuánto se tarda en hacer una limpieza de fin de alquiler?
En un piso vacío de dos dormitorios, entre cinco y siete horas para una persona, según el estado de la cocina y los baños. Con un equipo profesional se hace en una mañana.